De Tránsitos y Placeres
Cajón oscuro es la memoria, y es tan fácil “al otro lado” pasarse, estar donde nadie quiere, eso de lo que no se habla. Ahora veo los esfuerzos de mi madre como una osadía tenebrosa y a la vez tierna e insensata, con ese “no quiero que sufra” como slogan de normalización ante una sociedad crítica que, paradójicamente, solamente logra sufrimientos al coartar todo pensamiento y vivencia “muy” distinta a la masa. A veces he llegado a cuestionar mi tránsito como una rebeldía más a las obligaciones sociales. Como me diría un amigo en desacuerdo tu motor es el cambio y mas que el cambio escapar de ti, en parte tiene razón, pero desconozco el punto exacto de esa huída, lo veo más bien como una deconstrucción del ser para poder comprenderme y comprender el entorno; a diferencia de lo que él cree de mí, el haberme reconocido como persona Trans me hizo hilar conductas, miedos y abismos enormes que antes no comprendía, además de haber podido encender una tenue llama a uno de los lugares más oscuros de la sociedad, esas calles donde nadie quiere caminar ni observar, el “otro lado”. No sé en qué irá, pero siempre me sentí atraído por aquello que “no estaba bien”, y quizá por ello jamás niego mi historia, porque no me avergüenzo de absolutamente nada de lo que he ido construyendo, por el contrario, me siento muy orgulloso de ser Trans, de poder identificarme fuera de la norma, de sentirme masculino y femenino, peludo y con la vagina rasurada de vez en cuando, con pelusas en el ombligo que antes no aparecían, con acné y sentirme hermoso. Ahora, sí, todo tránsito es distinto, y tampoco entiendo del todo mi deseo de operarme los senos, o más bien, tengo conflictos de nociones con ello -y disculpen la honesta osadía, pero no deseo jamás olvidar esto-, quiero decir, cuando aún andaba de chica no eran un real estorbo, más bien no reparaba mucho en ellos, a pesar de sentir una gran vergüenza de tenerlos –aún cuando no los ocultaba-, nunca supe por qué, cuando comenzó mi desarrollo fue que nació el rechazo, y realmente me lo pregunto ¿por qué este rechazo? En ese entonces no sabía que podía moldear mi cuerpo a mi antojo, sabía que deseaba en silencio desde pequeño haber nacido físicamente como “un hombre”, pero asumía el cuerpo en el que había nacido, y nada sabía de Transexualidades, ni de normas, sólo estaba siendo “guiado” sin darme cuenta a ser como debía. Ahora, es necesario que explique antes de continuar que realmente creo que los Trans existimos por culpa de las mismas normas, del sexismo, del binarismo de género, de los roles, de las imposiciones, si el mundo fuera más libre y se respetase el cómo uno fuera, que la ropa diera lo mismo y las expresiones, no hubiera distinción en labores ni desempeños, creo que sería una armonía genial y nadie sufriría con frases tontonas de “nacer en el cuerpo equivocado”. Pero, y entendiendo esto, ¿tanto afecta a la psique infantil esta sociedad? ¿Y qué pasa cuando ya somos concientes de ello? ¿Debería dejar de importarme? Estos cuestionamientos me llevan a sólo una respuesta: tengo la mente débil y le temo aún a muchas cosas, el peso de la vanidad, también, me consume, pues mi deconstrucción y construcción del cuerpo la deseo sin senos, como siempre quise, o más bien como me normaron a desear –incluso estando ya fuera de la norma-, porque perfectamente podría pararme ante el mundo como un chico Trans tetón y con vagina, pero quiero ser de pecho plano y con vagina, y puede que muchos se pregunten por qué mierda no está este mismo cuestionamiento en mi entrepierna, la respuesta es sencilla: Todo va de la mano con el placer, considero, si un acto o un hecho nos produce dolor o tristeza, no querremos repetirlo, sin embargo, si éste nos causa felicidad o placer, querremos mantenerlo, repetirlo o cuidarlo, lo mismo pasa con mi Trans-vagina, nunca la he negado porque he vivido buenas experiencias, somos buenos amigos, y como siempre he creído “un genital no hace a la persona”, menos al género, les penes o les vaginas no tienen género, y qué más claro que ver Trans no operados, mujeres con penes y hombres con vagina, u hombresmujeres con vaginaspenes y mujereshombres con penesvaginas como podrían ser los intersex. Me gusta el término Penegina, lo considero transgresor, pues visibiliza a este clítoris hipertrofiado por la testosterona, lo hace existente y orgulloso, aunque se me escuche decirlo siempre entre bromas, pero amo el término. O les Vaginepes de las chicas Trans, aunque no conozco aún a ninguna que lo mantenga, use y se sienta orgullosa de tenerle. También hay que ser concientes de que uno es libre de hacer lo que quiera con el propio cuerpo, al fin y al cabo es lo único que poseemos, y toda intervención, ya sea hormonal o quirúrgica van de la mano con el placer, y aunque muchos lo crean una operación semejante jamás te “normalizará”, recuerden que seguimos estando “al otro lado”, sólo que algunos festejamos desde aquí, en vez de calentarnos la cabeza por culpa de las demás ovejitas. En fin.
DEMON. MIÉRCOLES, 13 DE JUNIO DE 2012.

De Tránsitos y Placeres

Cajón oscuro es la memoria, y es tan fácil “al otro lado” pasarse, estar donde nadie quiere, eso de lo que no se habla. Ahora veo los esfuerzos de mi madre como una osadía tenebrosa y a la vez tierna e insensata, con ese “no quiero que sufra” como slogan de normalización ante una sociedad crítica que, paradójicamente, solamente logra sufrimientos al coartar todo pensamiento y vivencia “muy” distinta a la masa.

A veces he llegado a cuestionar mi tránsito como una rebeldía más a las obligaciones sociales. Como me diría un amigo en desacuerdo
 tu motor es el cambio y mas que el cambio escapar de ti, en parte tiene razón, pero desconozco el punto exacto de esa huída, lo veo más bien como una deconstrucción del ser para poder comprenderme y comprender el entorno; a diferencia de lo que él cree de mí, el haberme reconocido como persona Trans me hizo hilar conductas, miedos y abismos enormes que antes no comprendía, además de haber podido encender una tenue llama a uno de los lugares más oscuros de la sociedad, esas calles donde nadie quiere caminar ni observar, el “otro lado”. No sé en qué irá, pero siempre me sentí atraído por aquello que “no estaba bien”, y quizá por ello jamás niego mi historia, porque no me avergüenzo de absolutamente nada de lo que he ido construyendo, por el contrario, me siento muy orgulloso de ser Trans, de poder identificarme fuera de la norma, de sentirme masculino y femenino, peludo y con la vagina rasurada de vez en cuando, con pelusas en el ombligo que antes no aparecían, con acné y sentirme hermoso. Ahora, sí, todo tránsito es distinto, y tampoco entiendo del todo mi deseo de operarme los senos, o más bien, tengo conflictos de nociones con ello -y disculpen la honesta osadía, pero no deseo jamás olvidar esto-, quiero decir, cuando aún andaba de chica no eran un real estorbo, más bien no reparaba mucho en ellos, a pesar de sentir una gran vergüenza de tenerlos –aún cuando no los ocultaba-, nunca supe por qué, cuando comenzó mi desarrollo fue que nació el rechazo, y realmente me lo pregunto ¿por qué este rechazo? En ese entonces no sabía que podía moldear mi cuerpo a mi antojo, sabía que deseaba en silencio desde pequeño haber nacido físicamente como “un hombre”, pero asumía el cuerpo en el que había nacido, y nada sabía de Transexualidades, ni de normas, sólo estaba siendo “guiado” sin darme cuenta a ser como debía. Ahora, es necesario que explique antes de continuar que realmente creo que los Trans existimos por culpa de las mismas normas, del sexismo, del binarismo de género, de los roles, de las imposiciones, si el mundo fuera más libre y se respetase el cómo uno fuera, que la ropa diera lo mismo y las expresiones, no hubiera distinción en labores ni desempeños, creo que sería una armonía genial y nadie sufriría con frases tontonas de “nacer en el cuerpo equivocado”. Pero, y entendiendo esto, ¿tanto afecta a la psique infantil esta sociedad? ¿Y qué pasa cuando ya somos concientes de ello? ¿Debería dejar de importarme? Estos cuestionamientos me llevan a sólo una respuesta: tengo la mente débil y le temo aún a muchas cosas, el peso de la vanidad, también, me consume, pues mi deconstrucción y construcción del cuerpo la deseo sin senos, como siempre quise, o más bien como me normaron a desear –incluso estando ya fuera de la norma-, porque perfectamente podría pararme ante el mundo como un chico Trans tetón y con vagina, pero quiero ser de pecho plano y con vagina, y puede que muchos se pregunten por qué mierda no está este mismo cuestionamiento en mi entrepierna, la respuesta es sencilla: Todo va de la mano con el placer, considero, si un acto o un hecho nos produce dolor o tristeza, no querremos repetirlo, sin embargo, si éste nos causa felicidad o placer, querremos mantenerlo, repetirlo o cuidarlo, lo mismo pasa con mi Trans-vagina, nunca la he negado porque he vivido buenas experiencias, somos buenos amigos, y como siempre he creído “un genital no hace a la persona”, menos al género, les penes o les vaginas no tienen género, y qué más claro que ver Trans no operados, mujeres con penes y hombres con vagina, u hombresmujeres con vaginaspenes y mujereshombres con penesvaginas como podrían ser los intersex. Me gusta el término Penegina, lo considero transgresor, pues visibiliza a este clítoris hipertrofiado por la testosterona, lo hace existente y orgulloso, aunque se me escuche decirlo siempre entre bromas, pero amo el término. O les Vaginepes de las chicas Trans, aunque no conozco aún a ninguna que lo mantenga, use y se sienta orgullosa de tenerle.

También hay que ser concientes de que uno es libre de hacer lo que quiera con el propio cuerpo, al fin y al cabo es lo único que poseemos, y toda intervención, ya sea hormonal o quirúrgica van de la mano con el placer, y aunque muchos lo crean una operación semejante jamás te “normalizará”, recuerden que seguimos estando “al otro lado”, sólo que algunos festejamos desde aquí, en vez de calentarnos la cabeza por culpa de las demás ovejitas. En fin.

DEMON. MIÉRCOLES, 13 DE JUNIO DE 2012.

17 notas

A mis cavernas escuetos rayos del sol penetran e ínfimas grietas entregan halos de esperanza, más no del sol proviene sino de mera ilusión, de exacerbado deseo por huir de esta prisión de piedra. Enterado estaba de mis designios, cuando no se está seguro del querer, sino de capricho, todo lo dicho resulta vano: Y otra vez se va, despreciando la muerte de mis antepasados, haciéndome entender que cualquiera puede llevar mi nombre y mi carne. Entonces las grietas comienzan a solidificarse, volviendo un fuerte mi caverna.

A mis cavernas escuetos rayos del sol penetran e ínfimas grietas entregan halos de esperanza, más no del sol proviene sino de mera ilusión, de exacerbado deseo por huir de esta prisión de piedra. Enterado estaba de mis designios, cuando no se está seguro del querer, sino de capricho, todo lo dicho resulta vano: Y otra vez se va, despreciando la muerte de mis antepasados, haciéndome entender que cualquiera puede llevar mi nombre y mi carne. Entonces las grietas comienzan a solidificarse, volviendo un fuerte mi caverna.

1 nota

Senadorxs Ximena Rincón, Ricardo Lagos, Camilo Escalona, Juan Pablo Letelier, Lily Pérez ingresaron Proyecto de Ley de IDENTIDAD DE GÉNERO propuesto por la Organización de Transexuales OTD

http://transexualesdechile.org/?p=8556

2 notas


Cagué en tu baño, me tendí en tu cama, hojeé tus libros, toqué tu computador, hurgué tus carpetas, vi tus fotos, y manoseé a la que amas en tu ventana. Nada de eso logró que olvidara. Por el contrario. Sin embargo, se sintió excelente.

Cagué en tu baño, me tendí en tu cama, hojeé tus libros,
toqué tu computador, hurgué tus carpetas, vi tus fotos,
y manoseé a la que amas en tu ventana.
Nada de eso logró que olvidara. Por el contrario.
Sin embargo, se sintió excelente.

“La Identidad de Género se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales (Principios de Yogyakarta)”
 
Chile NECESITA una Ley de Identidad de Género, pronto se viene el ingreso del proyecto de Ley al Congreso. ¡Vamos!

“La Identidad de Género se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales (Principios de Yogyakarta)”

 

Chile NECESITA una Ley de Identidad de Género, pronto se viene el ingreso del proyecto de Ley al Congreso. ¡Vamos!


“La Pluma de Peter Pan”,
 por la cámara del País de las Maravillas.

“La Pluma de Peter Pan”,

por la cámara del País de las Maravillas.

1 nota



“Estamos tan muertos, como muertos permitimos que nos dejen”. Que mi templo mantenga aún mis dioses, que no se lleven los ladrones nuestras semillas idea, la vida, el pan, los sueños. Que no deje de creer en mí, ¡que estén todos equivocados! No planeo creer en ellos si no creen en mí, si han sido ellos quienes me han quitado virtudes, las alegrías. ¡No quiero perderme más! Soy el único dueño de mí. Nadie Morirá mis muertes, ni vivirá mis sueños…
(22 Enero, 2010)

“Estamos tan muertos, como muertos permitimos que nos dejen”. Que mi templo mantenga aún mis dioses, que no se lleven los ladrones nuestras semillas idea, la vida, el pan, los sueños. Que no deje de creer en mí, ¡que estén todos equivocados! No planeo creer en ellos si no creen en mí, si han sido ellos quienes me han quitado virtudes, las alegrías. ¡No quiero perderme más! Soy el único dueño de mí. Nadie Morirá mis muertes, ni vivirá mis sueños…

(22 Enero, 2010)

Parias

Sé que nada gano, ni anhelo de ganancia existe, como también sé que has de estar pensando cuán terrible es cruzar la vereda, sentir ese escalofrío, la inseguridad, preguntarse luego los temores de sábanas, de manos, incluso de mover las piernas para andar. Usted se jactaría, puede, de doscientas superioridades, quizá más, pero ese temor parecido al de encender por primera vez una habitación a oscuras, donde en medio de ese camino al interruptor sintieras un electro-frío subiendo por tu columna vertebral, es aquello que ahora atormenta lo que pudo haber sido un triunfo.
Ahora que nada pierde su enemigo, compañero, usted se convierte en presa de todos los males, y así usted también entra al club del misterio de lo que ellas callan. Bienvenido.

Esa se jaló los polvos mágicos. Nada más faltaba. Siempre estuvimos perdidos, niños. Nunca jamás mencionar lo ocurrido.

1 nota


En mi pecho estas marcas me recuerdan que alguna vez las tetas me chuparon, placer que se ha convertido en cicatrices lamidas y manoseadas; placer de dar vuelta el mundo con estas inyecciones de piel más gruesa, esta voz sensiblemente grave y la selva de mi abdomen deshilachándose: porque, amigos míos, siempre el género estuvo descocido.

En mi pecho estas marcas me recuerdan que alguna vez las tetas me chuparon, placer que se ha convertido en cicatrices lamidas y manoseadas; placer de dar vuelta el mundo con estas inyecciones de piel más gruesa, esta voz sensiblemente grave y la selva de mi abdomen deshilachándose: porque, amigos míos, siempre el género estuvo descocido.

3 notas

En lo alto del abismo

Fue instintivo casi, dejarme caer sobre la banca acurrucándome en sus piernas, pidiendo asilo, UN GRITO DESESPERADO PERO SILENCIOSO, y entonces derramé parte de mi miseria sobre su rodilla, delatando mi amargura a pesar de mis enfermos esfuerzos para no ser descubierto. De alguna manera creo estarme ahogando, devastándome por el desierto impregnado, como ser de arena.
Una vez descubierto, se incorporó y de cuclillas frente a mí me abrazó, ahora agradezco el que no me haya interrogado, como si cómplice fuera de mis demonios y entendiese el abismo que me separa de ella y el mundo -pero esa sólo fue una idea-. Entonces quitándome los lentes –sin vidrio, por cierto-, me dejó aún más indefenso de lo que las lágrimas lograron, y temblé, y sentí miedo, y hubiese deseado desaparecer en aquel instante, sintiendo que aquel abismo se volvía neblinoso, como si de repente bajo mis pies, al borde del abismo, hubiese aparecido un pantano y mis pies enlodados sintieran el vértigo de resbalar, así que sólo atiné a callar, ahogar el deseo de pedir lo que alguna vez ya haya pedido. Mis ojos vidriosos delataban la escena, y un llanto aún peor fue ahogado y forzado a permanecer dentro.


Extracto, 2009. 

Tengo la cuna sangrando, vientre contraído en culpas, ellos jamás debieron haberse tomado las manos, y sólo en eso logro pensar. El mar, cuando por fin huí de Santiago, me invitó a naufragar de mi mal, dándome aquel fraterno abrazo que sólo él, en lejanía de vista, sabe brindar.
-Si viene cierto, muchos suelen llamarme el mar, y otros la mar. No es gran diferencia sus confusiones de género. Mar soy y Mar seré.

Anochecía y las drogas formaban arte en buen panorama, el alcohol y esa suerte de imágenes flash-back eran lo que me hacían sentir vivo, ajeno al autoexilio de casa, a mi inmigración, al dictador en su cama, y a esa idea tonta de vaginas desparramando fetos o huachos mal paridos.
Sus palabras esgrima retumbaban de repente en mis ovarios, y ese afán divino de follarse los codos para seguir pariendo enfermos. Nunca entenderé los fanáticos religiosos y ese estancamiento mental absurdo, ese no bebas porque es malo, ese no mientas porque sólo yo puedo y, sobre todo, ese avergüénzate que dios te mira. Estoy seguro que entre muchos de ellos, yo sería diez veces una santa que lo que ellos escarabajos hediondos a mierda. Y al menos estoy almorzando, con un casi brindis de té pelao’, pensando en lo que quitan y en lo que más no darán.


2 de noviembre de 2009
Quisco, DEMON

Tengo la cuna sangrando, vientre contraído en culpas, ellos jamás debieron haberse tomado las manos, y sólo en eso logro pensar. El mar, cuando por fin huí de Santiago, me invitó a naufragar de mi mal, dándome aquel fraterno abrazo que sólo él, en lejanía de vista, sabe brindar.


-Si viene cierto, muchos suelen llamarme el mar, y otros la mar. No es gran diferencia sus confusiones de género. Mar soy y Mar seré.


Anochecía y las drogas formaban arte en buen panorama, el alcohol y esa suerte de imágenes flash-back eran lo que me hacían sentir vivo, ajeno al autoexilio de casa, a mi inmigración, al dictador en su cama, y a esa idea tonta de vaginas desparramando fetos o huachos mal paridos.

Sus palabras esgrima retumbaban de repente en mis ovarios, y ese afán divino de follarse los codos para seguir pariendo enfermos. Nunca entenderé los fanáticos religiosos y ese estancamiento mental absurdo, ese no bebas porque es malo, ese no mientas porque sólo yo puedo y, sobre todo, ese avergüénzate que dios te mira. Estoy seguro que entre muchos de ellos, yo sería diez veces una santa que lo que ellos escarabajos hediondos a mierda. Y al menos estoy almorzando, con un casi brindis de té pelao’, pensando en lo que quitan y en lo que más no darán.

2 de noviembre de 2009

Quisco, DEMON

“Confusiones burdas de entrepiernas, de amores mal paridos, de mentiras, de nunca encajar en las necesidades ajenas. Recuerdo que hacía unas semanas me miraba cuestionándome, como muchos habrían hecho sobre mí, tú nunca fuiste camiona, y es cierto, era demasiado masculina para ser mujer, sin embargo, demasiado femenino para ser hombre; y se encargan muchos de refregarte eso en la cara, como si 
cumplir sus roles fuese una necesidad imperiosa de ellos mismos, sino, te empequeñecen con esos banales debiste quedarte como estabas entonces. Es como si este monstruo espeluznante sólo pudiese concebir transexuales extremistas, envueltos en roles concordantes a lo que manuales de psicología dicen, como si fuese imposible aceptar más diferencias, quizá piensan que así no podrían controlar nunca más nada”.

“Confusiones burdas de entrepiernas, de amores mal paridos, de mentiras, de nunca encajar en las necesidades ajenas. Recuerdo que hacía unas semanas me miraba cuestionándome, como muchos habrían hecho sobre mí, tú nunca fuiste camiona, y es cierto, era demasiado masculina para ser mujer, sin embargo, demasiado femenino para ser hombre; y se encargan muchos de refregarte eso en la cara, como si 

cumplir sus roles fuese una necesidad imperiosa de ellos mismos, sino, te empequeñecen con esos banales debiste quedarte como estabas entonces. Es como si este monstruo espeluznante sólo pudiese concebir transexuales extremistas, envueltos en roles concordantes a lo que manuales de psicología dicen, como si fuese imposible aceptar más diferencias, quizá piensan que así no podrían controlar nunca más nada”.

5 notas

Entonces nunca hubo Un Túnel, sino que El Túnel es -y siempre fue- uno mismo.

29 de octubre

“Saber que te hicieron, para que nunca fueras”

26 de septiembre, 2012